
EL TEMPLO
La Iglesia de la Divina Pastora fue construida a finales del siglo XVIII por Esteban Cróquer, siendo una de las más antiguas iglesias de la ciudad. Se encuentra en la plaza y el barrio del mismo nombre, cerca del castillo de San Romualdo y de la calle Real. La titular del templo es la Divina Pastora de las Almas Coronada, quien también es copatrona de San Fernando.
La iglesia tiene un solo cuerpo cubierto por un techo a dos aguas. Su fachada principal presenta una puerta adintelada enmarcada por dos pares de pilastras adosadas. Sobre el dintel, hay un óculo que ilumina el zaguán. La planta del templo, de cajón con bóveda de cañón corrida, no tiene ni crucero ni cúpula.
El retablo mayor, de estilo neoclásico y obra de Ángel Bugatto, se encuentra en el presbiterio. El primer cuerpo del templo está enmarcado por dos columnas y expone la imagen de la Divina Pastora de las Almas.
Además, la iglesia es sede canónica de tres hermandades de penitencia fundadas en el siglo XX: Ecce-Homo, Huerto y Misericordia, que procesionan en Semana Santa el Lunes, Martes y Jueves Santo, respectivamente.
En 1782, se fundó la Hermandad de la Divina Pastora por operarios de la Maestranza del Arsenal de la Carraca. La iglesia fue construida en terrenos cedidos por Juan Malpica para dar culto a la imagen titular del templo.
Como curiosidad, se da la circunstancia que, en esos toscos muros, se cobijan dos imágenes coronadas de la ciudad, siendo algo poco visto en nuestra diócesis, como son la titular del templo, la Divina Pastora de las Almas desde el 2004 y la Virgen de Gracia y Esperanza, desde el año 2006.


