María Santísima de la PIEDAD, a quien toda la familia humana invoca con el nombre suavísimo de Madre.
Protege a la Iglesia como Madre que eres de Ella.
Protege al Papa, a los Obispos, a los sacerdotes y a todos los que se dedican a extender el reino de Tu Hijo por el mundo.
Ten Piedad, Madre, de esta REAL Y VENERABLE HERMANDAD SACRAMENTAL DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA MISERICORDIA, que te tiene por SU TITULAR, y que hoy se consagra a Ti, junto con su GRUPO JOVEN, con sus familiares y con todos los simpatizantes de esta Hermandad que a Ti se encomiendan.
En ti ponemos, María Santísima de la Piedad, toda nuestra confianza; muéstrate siempre Madre para nosotros, modelando nuestros 16 corazones, iluminando nuestras mentes, templando nuestras voluntades, adornando nuestras almas con todas las virtudes, y alejando de nosotros a los enemigos que quieren perdernos para siempre.
Por último, llévanos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, para que podamos gozar en la eternidad de tu amor maternal, en unión de tu Hijo, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

