El reconocido fotógrafo isleño Juan José Romero Ruiz protagoniza una ponencia centrada en la memoria visual de la Semana Santa local.
La Hermandad de la Misericordia ha celebrado en la tarde de hoy una nueva sesión del Aula de Formación “Daniel Nieto Vázquez”, reafirmando su apuesta firme y constante por la formación cristiana, cultural y cofrade no solo de sus hermanos, sino del conjunto de la ciudad de San Fernando.
El encuentro, celebrado dentro de la programación anual del Aula, ha llevado por título “La evolución de la fotografía cofrade en San Fernando”, una propuesta que ha permitido a los asistentes adentrarse en un ámbito fundamental de la Semana Santa isleña: la fotografía como memoria visual de las hermandades y testigo silencioso del paso del tiempo, de las modas y de la vivencia de la fe de todo un pueblo.
La ponencia ha estado a cargo de Juan José Romero Ruiz, afamado fotógrafo y reconocido cofrade de la ciudad, cuya trayectoria está profundamente vinculada al mundo cofrade. A lo largo de su intervenció -llena de nombres propios- Romero ha realizado un recorrido por la historia y transformación de la fotografía cofrade en la localidad, analizando su triple dimensión: documental, como archivo de la memoria colectiva; artística, como expresión estética; y devocional, como medio para acercarse al Misterio a través de la imagen.
Más allá del contenido técnico y artístico, la figura del ponente ha aportado un valor añadido a la sesión; vecino del barrio de la Pastora y estrechamente ligado a la vida cofrade isleña.
Su mirada tras la cámara —marcada por la experiencia y el sentimiento cofrade— ha centrado buena parte de la reflexión, poniendo de relieve cómo la fotografía no solo captura instantes, sino que conserva la emoción, la devoción y la identidad de una ciudad.
Desde la Familia Quijano a Focois -del ayer al hoy- todo un repaso a la historia cultural y cofrade de San Fernando.
Con esta nueva convocatoria, el Aula de Formación “Daniel Nieto Vázquez” se consolida como un espacio vivo y necesario, que fomenta el conocimiento y el amor por las tradiciones desde una perspectiva formativa y comprometida con el presente de la Hermandad y de la ciudad.

































