Nuestro barrio es especial, tiene algo que lo hace distinto a los demás de la ciudad; sus gentes, sus formas, sus almenas y casas encaladas, pero sobre todo, su forma de vivir y sentir las fiestas y tradiciones de nuestra ciudad.
Dentro del barrio hay una calle que lo hace aun más especial, y esa es la antigua calle «Jesús», o, como se conoce desde el año 1982, «Jesús de la Misericordia».
En esta calle los vecinos al llegar la Octava del Corpus se vuelcan para dar lo mejor de sí, para dignificar y solemnizar el paso de Su Divina Majestad, y ahora en la cercanía de la navidad, se esfuerzan cada año para que esta calle de nuestro barrio, luzca más que las demás.
Reposteros, gallardetes, flores de pascua, adornos y hasta alumbrado extraordinario, hacen de la calle Jesús de la Misericordia un gran reclamo para visitar y celebrar la llegada del Niño Dios.
Desde la Hermanad de la Misericordia nos sentimos plenamente orgullosos de nuestro barrio y su gente, pero muy especialmente de los vecinos que allí viven, por sentir, celebrar y conmemorar nuestras tradiciones llevando siempre a gala el nombre de Jesús de la Misericordia.
Muchas gracias.















