La Hermandad de la Misericordia, fiel a su identidad como Hermandad Sacramental, continúa trabajando para fomentar entre sus hermanos una profunda devoción y amor a Jesús Sacramentado, centro de la vida cristiana y fundamento de toda auténtica vida cofrade.
En este contexto, y coincidiendo con la celebración de los cultos sacramentales que culminan en torno a la Octava del Corpus Christi, la corporación hizo entrega de un recuerdo conmemorativo a aquellos hermanos que durante el presente año han recibido por primera vez a Jesús en la Eucaristía. Con este sencillo gesto, la Hermandad desea acompañar a estos niños y jóvenes en un momento especialmente significativo de su vida de fe, ayudándoles a conservar viva la memoria de tan importante acontecimiento espiritual.
Esta iniciativa pone de manifiesto el compromiso de la Hermandad de la Misericordia con la formación cristiana y sacramental de sus hermanos, especialmente de los más jóvenes, llamados a ser el presente y el futuro de nuestra corporación. La transmisión de la fe, el amor a la Eucaristía y la vivencia de los valores evangélicos constituyen una de las principales misiones de la Hermandad, que busca sembrar en las nuevas generaciones el espíritu de servicio, fraternidad y compromiso cristiano que han caracterizado a la corporación a lo largo de su historia.
De este modo, la Hermandad reafirma su vocación de ser escuela de fe y vida cristiana, acompañando a sus hermanos desde la infancia en su crecimiento espiritual y fortaleciendo los vínculos que unen a la familia de la Misericordia en torno a Cristo Sacramentado y a sus Sagrados Titulares.








