La Junta de Gobierno ha formalizado la restauración de su bandera corporativa -estilo “bacalao”- con el taller “La Sacristía”, regentado por el bordador gaditano José Ignacio Burgal Jiménez-Mena, autor del atributo carmelitano estrenado el pasado año 2025. Un proyecto que busca devolver a esta insignia su esplendor original, respetando su esencia artística.
Los trabajos, que se desarrollarán en los próximos meses, contemplan una intervención integral sobre la pieza. En primer lugar, se llevará a cabo el pasado a terciopelo de algodón, recuperando así el color original del tejido. Asimismo, se procederá a la limpieza de los elementos bordados, realizados en oro fino, eliminando el polvo acumulado, siempre dentro de los límites que permite la conservación de este delicado material.
La actuación también incluye la sustitución de las lentejuelas que lo requieran, junto con un nuevo perfilado que refuerce la definición del conjunto. Como novedad destacada, se incorporará el escudo carmelitano realizado en seda, que se integrará en el diseño actual tras una ligera estilización del mismo, actualizando de esta forma la nueva heráldica de la corporación.
En cuanto a la estructura interna, se dotará a la bandera de un nuevo armazón realizado en gavilla, aportando mayor consistencia y volumen, especialmente en la zona central del escudo. Por último, se acometerá la restauración y resanado de las borlas y el cordón, incluyendo la incorporación de nuevos chorros en las borlas, trabajos de costura, la sustitución de adornos de briscados y el cambio de los caireles de unión.
Con esta intervención, la Hermandad reafirma su compromiso con la conservación de su patrimonio, asegurando que una de sus insignias más representativas continúe luciendo con la dignidad y riqueza que merece.
